Reverie
Plataformas: Nintendo Switch | PSVita | PS4
Género: Aventura | Acción | Puzzle
Desarrollador: Rainbite Limited
Editor: Rainbite Limited
Lanzamiento: 29 de marzo de 2018 (PSVita) | 10 de mayo de 2018 (PS4) | 7 de febrero de 2019 (Switch)
Precio: Nintendo Switch U$S 12.99 | PS4 y PSVita U$S 12.99
Idioma: Textos en Inglés | Español | Francés | Alemán

Muchos juegos son un homenaje a otros que sentaron un precedente en la industria, aunque son incontables las veces en que no logran ser más que una copia del título al que intentan honrar. Reverie es un título que toma mucho de The Legend of Zelda: A Link to the Past así como de Earthbound, dos juegos clásicos de acción y puzzles condimentados con algo de rol, aunque nunca pierde de vista lo que intenta ofrecer, separándose de estos títulos. Rainbite Limited es el responsable de lanzar Reverie: Sweet As Edition para Nintendo Switch y tuvimos la oportunidad de probarlo, por lo que a continuación podrán leer nuestro análisis.

Reverie nos cuenta la historia de Tai, un niño que viaja a Toromi Island, una isla ficticia de Nueva Zelanda, para pasar unas vacaciones con sus abuelos. Durante el viaje, la mamá de Tai le cuenta la historia de Heke y sus tres hermanos, todos ellos pescadores, quienes partieron de su hogar con la promesa de volver con muchos peces. Los hermanos de Heke, al no lograr pescar absolutamente nada, se rindieron y fueron a dormir, pero Heke no se dió por vencido. Al sentir que su caña había atrapado algo, tiró con todas sus fuerzas para sacar a flore no un pez sino la mismísima Toromi Island. Al despertar, sus hermanos sintieron tanta envidia de Heke que lo arrojaron al mar para ahogarse, aunque mientras descendía Heke los maldijo. Así, nos enteramos que la isla en la que vamos a pasar nuestras vacaciones se encuentra asediada por espíritus que nos harán las cosas bastante difíciles, ya que Toromi Island terminaría bajo el mar nuevamente. Esta historia está ambientada en el folklore de la leyenda de Maui y el Pez Ulua, donde este semidiós pesca las islas que finalmente se convertirían en Hawái.

Así es como, con un bate en nuestra mano, iniciamos nuestra aventura que nos llevará a lo largo y a lo ancho de Toromi Island, donde nos encontraremos con enemigos muy diversos, entre los que nos encontraremos ratas, abejas, pájaros, fantasmas, gusanos gigantes, tótems y muchos otros más. Tendremos la responsabilidad de intentar calmar a los 3 hermanos de Heke para enfrentarnos con éste al final, todo con el objetivo de salvar la isla. Para ello, a medida que vayamos avanzando, deberemos utilizar tanto las armas como los objetos que encontremos en cada una de las mazmorras que visitaremos en la isla, como una lámpara, una pistola nerf, una roca y hasta un Yo-Yo. En el pueblo habrá un local en donde podremos comprar algunos snacks que llenarán una cierta cantidad de nuestra barra de vida, la cual aumenta cada vez que vencemos a un jefe de mazmorra.

Si bien la historia de Tai está centrada en la salvación de la isla, es cierto que no tiene mucha profundidad ni un entramado muy complejo. La historia es únicamente la excusa para que disfrutemos el juego y que éste tenga algún sentido. Para ir conociendo un poco más de los hermanos, visitaremos varias mazmorras en las que abundarán tanto los enemigos como los puzzles, en donde deberemos utilizar nuestro ingenio y todo nuestro inventario para salir victoriosos. Esto es algo a destacar ya que no hay nada que no utilicemos. Podremos tener algún ítem preferido (en mi caso la nerf y el Yo-Yo eran algo fijo salvo casos necesarios), pero todo tiene un sentido y un momento en que deberemos usarlo, ya que para resolver puzzles deberemos utilizar algún arma con algún accesorio como el snorkel para bucear y avanzar sin probelmas. Cada una de las mazmorras cuenta con un mini jefe así como con un jefe final, que una vez vencido aumentará nuestro nivel de vida, así como la dificultad de los enemigos a los que nos enfrentaremos. Estos jefes finales son de lo más extraños aunque hay que recordar que estamos siguiendo la aventura de un niño. Igualmente esto no es malo, todo lo contrario, ya que es algo distinto a lo que se ven en estos títulos (sobre todo el primero, Ol’ Martha, que conocerán si juegan Reverie).

Reverie, además de contarnos la historia de Heke y Tai, nos propone distintas misiones secundarias que podremos ir realizando a medida que avancemos. En nuestra habitación tendremos un libro en el que coleccionaremos tanto plumas como estampillas: las plumas están diseminadas por toda la isla, desde dentro de las mazmorras y hasta el lugar más recóndito del mapa; las estampillas serán “logros” que iremos obteniendo por cumplir distintas cuestiones, como obtener un puntaje en un juego en el arcade (sí, hay un minijuego estilo Galaga que es sencillo y adictivo), recorrer todo Toromi Island o hasta encantar perros. Esto es un aliciente para aquellos que deseen cumplir con todos los desafíos que nos propone el juego.

En cuanto a la jugabilidad, toma mucho de los juegos de acción que mencionábamos al principio, la cual resulta ser muy amigable y sencilla de aprender. Los comandos están muy bien logrados, y salvo algunas excepciones respondían de la forma en que se les ordenaba.

Gráficamente resulta muy ameno a la vista, ya que la combinación de colores en todas las partes del mapa se realizan de una forma muy correcta. Cada parte de la isla está identificada con un color específico que acompaña a la ubicación en la que nos encontramos. El diseño, por su parte, está muy bien logrado ya que, aunque los personajes se encuentran pixelados, los escenarios tienen un acabado muy armonioso que es muy bienvenido. La música podría haber sido mejor, sobre todo debido al tiempo que nos pasamos en las mazmorras, ya que puede pasar que para muchos termine siendo repetitiva y hasta a veces molesta, aunque al principio pueda gustar.

Finalmente, hay que hablar de la duración de Reverie. Personalmente, con la mayoría de las plumas y estampillas conseguidas y con el juego terminado, habré estado unas 6 horas total con el juego, que podrían ser un par más si dedicamos el tiempo a completar absolutamente todo. Al terminar el juego se desbloqueará tanto un nuevo modo en el que la dificultad es mucho mayor como una nueva mazmorra en la que nos enfrentaremos a muchos enemigos. Para un juego de este estilo, podría haber sido mejor que su duración sea un poco más, sobre todo teniendo en cuenta lo atrapante que puede llegar a ser.

Para concluir, podemos decir que Reverie es un título que por más simple que pueda parecer resulta adictivo para aquellos a los que nos gustan los juegos de este estilo. Es una propuesta más que interesante que podría haber sido mejor si tuviese algunos detalles en cuanto a la música y la duración del juego, pero que vale la pena conocer para todos aquellos que tengan la oportunidad.