Plataforma: PC | PS5 | Xbox Series
Género: RPG
Desarrollador: Obsidian Entertainment
Editor: Xbox Game Studios
Fecha de lanzamiento: 29 de Octubre, 2025

Precio: PC 48.99 USD | PS 69.99 USD | Xbox $ 63.999

Idioma: Textos en Inglés y Español

Confieso que cuando jugué el primer The Outer Worlds allá por 2019, me quedé con ganas de más. Era un juego compacto, divertido, con ese humor ácido que Obsidian sabe hacer tan bien, pero se sentía… cortito.

Ahora, con The Outer Worlds 2, ese sentimiento de “me quedé con ganas” desapareció por completo. Este es el juego que esperaba que fuera el primero, y probablemente uno de los mejores RPGs que vas a jugar este año.
Desde el momento en que arranca el juego, notás que Obsidian aprendió todas las lecciones del original. Ya no estamos en el sistema Halcyon, ahora exploramos Arcadia, un sistema colonial mucho más grande, más peligroso y, sobre todo, más interesante.

Las megacorporaciones siguen dominando todo (porque el capitalismo espacial nunca descansa y siempre está buenísimo ver un poco de post-capitalismo interespacial), pero acá la cosa se puso más seria. Auntie’s Choice (que me hace acordar un poco a Mamá de Futurama), una fusión corporativa que suena tan amigable como tu tía favorita pero es tan despiadada como un tiburón hambriento, controla prácticamente todo. Y vos, como siempre, estás en el medio del quilombo.

Lo primero que noté es que el combate se siente mucho mejor. En el primer juego era funcional, pero acá realmente es divertido. Las armas tienen peso, los disparos se sienten precisos y la variedad de opciones es impresionante. Iba a ir mas por un gameplay pacífico, pero me gusto TANTO el shooting que preferí ir por perks y habilidades que mejoren las armas.

Podés ser un francotirador que resuelve todo desde lejos, un ingeniero que hackea todo lo que se le cruza, o simplemente ir con todo y resolver las cosas a las piñas (o mejor dicho, a los tiros).



Obviamente, seguimos teniendo el Tactical Time Dilation, esa habilidad que hace que el tiempo se ralentice para que puedas apuntar con más precisión. Pero ahora tenemos muchas más habilidades y un sistema de progresión que realmente te hace sentir que tu personaje evoluciona. Cada punto de habilidad importa, cada decisión en tu build tiene consecuencias.

Una de las mejoras más destacadas es el editor de personajes. Ahora podés crear builds mucho más variadas y experimentar con diferentes estilos de juego. ¿Querés ser un diplomático que resuelve todo hablando? Perfecto. ¿Preferís ser un científico loco que usa tecnología para salir de cada situación? También se puede. Y lo mejor es que el juego realmente respeta tus decisiones. No es solo cosmético las opciones que elegís en los diálogos cambian de verdad el curso de las misiones.

El sistema de traits y flaws también vuelve, pero mejorado. Si gateás mucho, podés desarrollar rodillas débiles que te hacen gatear más rápido pero los enemigos te escuchan mejor. Si robás demasiado, podés convertirte en un cleptómano que agarra todo automáticamente, incluso cuando alguien está mirando. Son detalles que hacen que cada partida sea única y, sobre todo, impredecible. Obviamente estas habilidades que son tan buenas como malas son optativas, y nadie nos obliga a usarlas, es divertido que el juego vea la forma que jugamos y responda acorde a eso.

Si hay algo que Obsidian hace excepcionalmente bien es crear RPGs donde tus decisiones realmente importan, y The Outer Worlds 2 no es la excepción. De hecho, diría que es donde este juego brilla más. Cada conversación puede llevarte por caminos completamente diferentes, y los personajes recuerdan lo que hiciste.

Ayudaste a esa facción hace 10 horas? Se acuerdan. Traicionaste a ese NPC? También lo recuerdan, y probablemente no estén muy contentos de verte.


Pero acá viene lo interesante: no hay decisiones “buenas” o “malas” en el sentido tradicional. A veces ayudar a alguien significa cagar a otro, y viceversa. Las corporaciones son malvadas, sí, pero las alternativas tampoco son santas. Los cultos religiosos tienen sus propias agendas oscuras, y los rebeldes que luchan por la libertad a veces son tan despiadados como aquellos contra los que luchan. Es moralmente gris, y eso es lo que lo hace tan fascinante. Realmente se sentía raro que no haya algo tan blanco y negro, me gustó obvio, pero era poco usual ver algo así, medio que me perdía.

Los compañeros que reclutás tienen sus propias historias, motivaciones y misiones secundarias. Y no son solo NPCs que te siguen, tienen personalidad, opiniones y pueden estar en desacuerdo con vos. Sus habilidades especiales son útiles tanto en combate como en conversaciones, y conocerlos bien es parte fundamental de la experiencia. 

The Outer Worlds 2 está lleno de contenido. Y cuando digo lleno, es LLENO. Las primeras 10 horas me las pasé haciendo misiones secundarias, explorando rincones escondidos y hablando con NPCs que tienen historias más interesantes que la trama principal de muchos otros juegos.

No es un mundo abierto tradicional, pero cada planeta se siente vivo, con sus propios problemas, facciones y secretos. Si hacemos solo la campaña no creo que nos dure más de 20 horas el juego, pero con las secundarias el juego se hace realmente gigante, te encontrás con NPCs que quizás esperás que no sean nada del otro mundo y de la nada nos ofrecen una Questline larguísima y super interesante.

Lo que más me gustó es que nunca sentís que estás perdiendo el tiempo, en general los lugares que tenemos que ir están cerca y desde el minuto cero tenemos acceso a fast travel. Cada misión secundaria tiene algo interesante que contar o te recompensa de una forma significativa. No es “mata 10 bichos y volvé”, sino que son historias completas en miniatura que se entrelazan con la trama principal de formas inesperadas.

La exploración se siente natural. Hay lugares secretos para descubrir, easter eggs por todos lados y siempre hay algo nuevo detrás de la próxima esquina. A veces estás caminando tranquilo por un planeta y de repente encontrás un asentamiento con toda una cadena de misiones nueva. Es ese tipo de juego donde te sentás a jugar “un ratito” y cuando mirás el reloj pasaron 4 horas.



Gráficamente, The Outer Worlds 2 es un salto importante respecto al primero. El estilo artístico sigue siendo ese retrofuturismo colorido y exagerado que caracteriza a la saga, pero todo se ve más pulido, más detallado. Los planetas tienen ecosistemas diversos, desde junglas verdes hasta desiertos áridos y ciudades llenas de neón y propaganda corporativa.
Las animaciones faciales mejoraron notablemente. Ya no tenemos esas caras rígidas del primer juego ahora los personajes gesticulan, se expresan y realmente parecen estar sintiendo lo que dicen. Es un detalle importante para un juego que se basa tanto en las conversaciones.

El rendimiento en Xbox Series X es excelente. El juego corre a 60 cuadros por segundo de forma estable, incluso en las batallas más caóticas con explosiones por todos lados. Los tiempos de carga son mucho más cortos que en el original. Para un juego de estas dimensiones que suelen tener glitches o errores gráficos, la verdad que no me encontré ninguno.

Lo que sí me llamó la atención es el trabajo de audio. Las armas suenan contundentes, las explosiones tienen peso y el doblaje en inglés es excelente. Lamentablemente no hay voces en español, pero los textos están perfectamente traducidos, tanto para España como para Latinoamérica.

Algo que caracteriza a Obsidian es ese sentido del humor sarcástico y crítico, y en The Outer Worlds 2 está mejor que nunca. La sátira del capitalismo desenfrenado es brutal y muchas veces te vas a reír de lo absurdas que son las situaciones. Los diálogos están llenos de humor negro, referencias ingeniosas y momentos que te hacen pensar “¿que carajo esta pasando?”

Pero el juego también sabe cuándo ponerse serio. No todo es chiste tras chiste hay momentos genuinamente emotivos, decisiones difíciles que te hacen reflexionar y conversaciones que te dejan pensando. Es ese balance perfecto entre humor y drama que hace que la historia te enganche de verdad.

No todo es perfecto, claro. La interfaz de inventario es un poco torpe (o muy torpe a mi gusto, la verdad que se hace difícil decidir que arma usar, o que items valen la pena y cuales no). Vas a juntar toneladas de loot y organizarlo puede ser tedioso. No podés ordenar las cosas por daño o por armadura fácilmente, lo que hace que pases más tiempo del necesario en los menús revisando qué arma o armadura es mejor.



También hay planetas que se sienten un poco más vacíos que otros. No es que estén mal, pero después de explorar las zonas principales llenas de contenido, algunos lugares secundarios parecen un poco desiertos en comparación.

Y acá viene lo mejor: las decisiones que tomás hacen que cada partida sea diferente. No es uno de esos juegos donde la historia es lineal y las “opciones” son solo cosméticas. Acá tus elecciones tienen consecuencias reales que cambian misiones, finales y relaciones con facciones. Eso le da una rejugabilidad enorme.

Y es importante aclarar, que aunque tenga relación con el primer juego, no necesitamos haber jugado el primero para disfrutarlo al máximo.

Rendimiento en ROG Xbox Ally X
Tuve la oportunidad de probar The Outer Worlds 2 en la flamante ROG Xbox Ally X, la nueva consola portátil que nació de la colaboración entre ASUS y Xbox, y tengo que decir que es una bestia. Este aparato viene equipado con el AMD Ryzen AI Z2 Extreme (con arquitectura Zen 5 y gráficos RDNA 3.5), 24GB de RAM LPDDR5X a 8000MHz y un SSD de 1TB. 

En esta máquina, The Outer Worlds 2 corre espectacularmente bien. Con los ajustes en alto a 1080p, el juego mantiene un promedio de 50-55 fps en modo Turbo (35W), que se siente súper fluido y responsive. Si optimizás un poco bajando las sombras o la densidad de partículas, fácilmente llegás a los 60 fps bloqueados. Y acá viene lo impresionante: en modo Performance (17W), el juego sigue corriendo a 40-45 fps estables, lo cual es increíble considerando el ahorro de batería, me parece increíble jugar con esa performance tan buena sentado en la cama en el sillón (y como todo millenial) con una segunda pantalla haciendo ruido de fondo.


Conclusión
The Outer Worlds 2 es lo que esperaba que fuera el primero: un RPG ambicioso, divertido, con decisiones que importan y un universo que da ganas de explorar. Obsidian demostró nuevamente que son unos maestros del género y que cuando se les da tiempo y recursos, pueden crear algo realmente especial. 

Es un juego que no busca competir por tamaño con otros RPGs masivos, sino por calidad narrativa, profundidad de personajes y libertad de elección. Y en eso, gana por lejos. Si te gustó el primero, este te va a encantar. Y si nunca jugaste un The Outer Worlds, esta es tu oportunidad de subir a bordo de una de las mejores aventuras espaciales que vas a encontrar.

The Outer Worlds 2 es uno de los mejores RPGs de 2025. Un juego imprescindible para los fans del género y una experiencia que te va a tener pegado a la pantalla por horas y horas. Obsidian volvió a hacerlo, y lo hizo a lo grande.

REVIEW OVERVIEW
Puntaje
9
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review-outer-worlds-2The Outer Worlds 2 es lo que esperaba que fuera el primero: un RPG ambicioso, divertido, con decisiones que importan y un universo que da ganas de explorar. Obsidian demostró nuevamente que son unos maestros del género y que cuando se les da tiempo y recursos, pueden crear algo realmente especial.  Es un juego que no busca competir por tamaño con otros RPGs masivos, sino por calidad narrativa, profundidad de personajes y libertad de elección. Y en eso, gana por lejos. Si te gustó el primero, este te va a encantar. Y si nunca jugaste un The Outer Worlds, esta es tu oportunidad de subir a bordo de una de las mejores aventuras espaciales que vas a encontrar. The Outer Worlds 2 es uno de los mejores RPGs de 2025. Un juego imprescindible para los fans del género y una experiencia que te va a tener pegado a la pantalla por horas y horas. Obsidian volvió a hacerlo, y lo hizo a lo grande.