Este Jueves, 18 de Noviembre, llega a los cines argentinos “El Misterio de Soho” (Last Night in Soho). Gratamente, tuvimos la oportunidad de verla previo a su estreno, y les compartimos nuestra humilde opinión de ella.

Antes de dejarlos con la misma, les recordamos que para mantenerse siempre al tanto de todas las novedades referidas al cine, las series y el anime, pueden unirse a nuestra comunidad de Facebook de Zona Geek. Ahora sí, pasamos a la review.

Sinopsis Oficial:

“El Misterio de Soho es el nuevo thriller psicológico de Edgar Wright, que cuenta la historia sobre una joven apasionada por la moda que, misteriosamente, es capaz de trasladarse a la década de los años 60’s, donde se encuentra con su ídolo, una deslumbrante aspirante a cantante. Pero el Londres de la época no es lo que parece, y el tiempo parece desmoronarse con oscuras consecuencias”.

Partiendo de esa sinopsis y resaltando que Edgar Wright fue el director, entre otras, de Scott Pilgrim vs. The World, ya podemos hacernos la idea de que en el film puede pasar de todo.

Last Night in Soho

Last Night in Soho inició su rodaje en Mayo de 2019 y lo concluyó apenas unos meses después, en Agosto. La idea original era estrenarla en 2020, pero por cuestiones relacionadas a la pandemia, se debió retrasar en dos oportunidades. Desde su producción, tristemente, el año pasado han fallecido dos actrices que formaron parte del elenco. Nos referimos a Diana Rigg, recordada por su picardía en la serie “Los Vengadores”, y a Margaret Nolan, actriz con una gran trayectoria también en el cine y la televisión. Por ello, al iniciar la película veremos una placa con la que se le dedica el film a Diana, y quizás en el trascurso, encontremos otro guiño para estas dos chicas Bond.

Junto a ellas también trabajan Thomasin McKenzie, Anya Taylor-Joy, Matt Smith, Michael Ajao, el reconocido Terence Stamp, e incluso también Sam Claflin. A cada uno de ellos, probablemente, los hayamos visto en otros largometrajes, pero el trabajo que realizan aquí es realmente destacable. No sólo por sus actuaciones que nos van transportando a ese thriller psicológico que adelanta la sinopsis, sino también por la implementación de mecánicas y objetos que se utilizan según avanzan los minutos.

Thomasin interpreta a Ellie de una forma tan convincente que ello, acompañado de la historia, es lo que nos va involucrando con el desenlace. Tanto en la actualidad como en los 60’, ocurren situaciones que captan nuestra atención y nos van tensionando. Distinto a como podría ser una película de terror, que durante el día estamos más relajados porque sabemos que la acción llegará cuando haya oscuridad, en esta propuesta se mantiene en ambos tiempos. Por otro lado, Anya nos sorprendió jugando al ajedrez y ahora, sobretodo cantando, no se quedará atrás. Completando este cartel de las tres mujeres principales en el film, y aparte de la pena del hecho, es emocionante que la película con la que se despide Diana Rigg, sea ésta. Más cuando en algún momento, acerca de su confirmación de trabajar con 007, ha comentado su deseo por estar y hacer una película épica. Si aquella no lo fue, ésta es una linda candidata.

Anteriormente, comentaba la presencia y el uso de los objetos, y es que el trabajo realizado con ellos es impecable. Especialmente el de los espejos y los juegos con la cámara, que merecen este párrafo aparte. Sin ahondar en detalles, y haciendo referencia simplemente a lo que notamos en el tráiler, se puede apreciar a simple vista la atención que se prestó a los movimientos, la coordinación entre los actores, las coreografías y el hecho de cuidar los reflejos. Que dos artistas puedan subir y bajar de igual manera una escalera, pero que la ilusión no se rompa con un reflejo involuntario de la cámara o de las propias luces. Lo mismo sucede cuando por un ítem nos ubicamos perfectamente en qué tiempo está transcurriendo el film. Podemos darnos una idea y en determinado momento, nos ubicaremos fehacientemente y será sólo por una cosa. Realmente introducir todas esas dinámicas, y de forma tan cuidada, debe haber resultado muy complejo pero se realizó con mucha pulcritud, causando gran satisfacción.

Last Night in Soho

A su vez, la música también se utilizó como un condimento casi protagonista. Estará presente a lo largo de toda la película e irá acompañando con temas conocidos popularmente y otros compuestos por Steven Price, completando así el Score o banda sonora del film.

Ya para ir finalizando, quisiera destacar el factor que Last Night in Soho se filmó realmente en esa zona de Londres. Un área muy transitada, como lo plasma el largometraje, conocida por su activa vida nocturna, con muchos pubs, tiendas y música alrededor. Desde la dirección y producción querían captar esa energía y lo pintoresco del lugar, y en vez de replicarlo o conformarse filmándolo en otros exteriores, prefirieron hacer el esfuerzo de filmar, por ejemplo, en horas poco tradicionales como las 4 de la mañana. Siendo esas brechas de horarios donde el movimiento cotidiano amainaba y tenían mayor libertad para hacer las tomas. Irónicamente, meses después de la filmación, cuando ya se estaba realizando el montaje, llegó el confinamiento por el Covid. Aprovechando las calles casi vacías por única vez en la vida, Edgar Wright tomó un par de grabaciones para éste y futuros proyectos.

Como detalle final, en los créditos observaremos una placa de agradecimientos y entre ellos podemos observar uno dedicado a Quentin Tarantino.

Last Night in SohoTítulo: Last Night in Soho

Fecha de estreno: 18 de Noviembre 2021.

Género: Thriller.

Dirección: Edgar Wright.

Guión: Edgar Wright y Krysty
Wilson-Cairns.

Reparto: Thomasin McKenzie,
Anya Taylor-Joy, Matt Smith,
Michael Ajao, Diana Rigg,
Margaret Nolan y Sam Claflin.

Duración: 117´